Desde esa base, se profundiza en cómo el embarazo y la maternidad representan una etapa de especial vulnerabilidad emocional que merece visibilización, acompañamiento y acceso profesional oportuno.
No se trata solo de madres:
- Se trata de familias.
- Se trata de redes de apoyo.
- Se trata de sociedad.
El bienestar emocional en la etapa perinatal es un asunto de salud pública y de responsabilidad colectiva.