Mitos y Realidades

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Todas las enfermedades mentales son iguales

Realidad

Al igual que las enfermedades físicas, también existe una amplia variedad de enfermedades mentales, que varían según su severidad. Cada persona es única; algunos tienen síntomas ligeros y otros tienen síntomas más serios. Es una gama amplia.

Explicación Técnica

Existe una clasificación internacional exclusivamente destinada a los trastornos mentales y del comportamiento (CI10), así como, una guía de consulta de los criterios diagnósticos (DSM5). Ambos ofrecen una correcta codificación y clasificación para el adecuado diagnóstico de los diferentes trastornos mentales.

Ambos, proporciona descripciones de las categorías diagnósticas, con el fin de que los profesionales en salud clínica e investigadores de las ciencias de la salud logren diagnosticar, estudiar, intercambiar información y tratar las diferentes afecciones.

Por su parte la OMS manifiesta que la salud mental está determinada por una compleja interacción de factores de estrés y vulnerabilidad individuales, sociales y estructurales.

No hay esperanza para el que tenga una enfermedad mental.

Realidad

Algunas personas se recuperan totalmente de una enfermedad mental y la mayoría puede llevar una vida plena con un tratamiento adecuado. Las enfermedades mentales serias son tratadas con mayor éxito que otras enfermedades crónicas, sobre todo si se tratan temprano.

Explicación Técnica

Existen estudios objetivos y psicoterapias con protocolos probados tales como EMDR, TBE, TRE, DBT, TFE; que se han ocupado del tratamiento, así como la utilización del método científico para comprender procesos cognitivos, emocionales, de aprendizajes, y además sociales.  Existen artículos científicos referidos a su efectividad. 

Lo anterior demuestra que las personas con problemas de salud mental pueden lograr mejorar y tienen una alta probabilidad a la recuperación

Las enfermedades mentales no son comunes

Realidad

Las enfermedades mentales son más comunes que el cáncer, la diabetes y la enfermedad cardiovascular.

Explicación Técnica

 Los estudios epidemiológicos han demostrado una realidad aguda sobre la prevalencia de las enfermedades de salud mental. Se estima que la mayoría de las personas desarrollarían un trastorno mental a lo largo de su vida. No obstante, estos trastornos serán una severidad moderada y por periodos breves.

Las enfermedades mentales son contagiosas

Realidad

Ninguna enfermedad mental «se pega» por estar en contacto con la persona que la padece. Ninguna enfermedad mental es contagiosa.

Explicación Técnica

La convivencia con una persona con una enfermedad de salud mental podría ponernos de mal humor, sin embargo, este no es indicador de un contagio.

Las enfermedades mentales son mucho más complejas que un virus. Las enfermedades de salud mental son categorizadas como enfermedades crónicas no transmisibles.

Impulsar iniciativas para combatir el estigma, la exclusión y la discriminación de las personas aquejadas con trastornos mentales y procurar que los ciudadanos reciban atención de calidad es un principio clave. La prevención, promoción y diagnóstico temprano de la salud Mental es un elemento estratégico en el abordaje de Salud Mental.

La OMS propone convivencia saludable entre las personas indistintamente si padecen una condición de salud mental, en acciones dirigidas a fortalecer las habilidades y capacidades de los individuos y de las comunidades y, aún más importante, acciones dirigidas a fortalecer las habilidades y capacidades de los individuos y de las comunidades y, aún más importante, acciones dirigidas a modificar las condiciones sociales, ambientales y económicas, con el fin de favorecer su impacto positivo en la salud individual y colectiva.

Ninguna persona que conozco padece una enfermedad mental

Realidad

Se estima que en CR al menos una de cada ocho personas padece un trastorno mental, principalmente ansiedad y trastornos depresivos.

Explicación Técnica

Contrario a lo que se cree, los padecimientos mentales no son un problema poco frecuente. Estudios de la OMS/OPS dan cuenta de que los trastornos mentales están dentro de las cinco primeras causas de enfermedad en América. El alcohol y la depresión son los problemas más frecuentes en salud mental.

Una de cada cuatro personas en el mundo padece algún tipo de trastorno mental según la Organización Mundial de la Salud (OMS). De éstos, dos tercios no reciben ningún tipo de atención.

Los niños no se deprimen

Realidad

NO siempre es “una parte normal del desarrollo”. Los niños y adolescentes pueden desarrollar enfermedades mentales severas. Sin tratamiento, estos problemas empeoran.

Explicación Técnica

Por mucho tiempo la depresión fue considerada un trastorno de la edad adulta, en vista de que la mayoría de los diagnósticos se dan alrededor de los 30 años. En la actualidad se reconoce como un padecimiento que también afecta a niños y adolescentes. En el caso de niños, se ha estimado una prevalencia del 1 % – 2 %, mientras tanto, en adolescentes entre 15 y 19 años corresponde al 3,3 %.

Durante el 2021, en los servicios de consulta y denuncia del PANI se atendieron 2.544 llamadas por niños, niñas y adolescentes con depresión, ansiedad, ideación suicida, intento suicida, autolesiones y gestión de emociones. En el 2020 se atendieron 1.325 motivos de ideación suicida en personas menores de edad. Esto representa un incremento del 92% en la denuncia de estas situaciones de riesgo y vulnerabilidad.

No se puede hacer nada para evitar que las personas desarrollen problemas de salud mental

Realidad

Son muchos los factores que pueden proteger a las personas de los trastornos mentales, entre ellos, el fortalecimiento de las habilidades sociales y emocionales, la búsqueda de ayuda y apoyo en fases tempranas, el desarrollo de relaciones familiares comprensivas, afectuosas y cálidas, un entorno social positivo y patrones de sueño saludables.

Explicación Técnica

A lo largo de la vida, múltiples determinantes individuales, sociales y estructurales pueden combinarse para proteger o debilitar la salud mental.

Factores psicológicos y biológicos individuales, como las habilidades emocionales, el abuso de sustancias y la genética, pueden hacer que las personas sean más vulnerables a las afecciones de salud mental.

La exposición a circunstancias sociales, económicas, geopolíticas y ambientales desfavorables, como la pobreza, la violencia, la desigualdad y la degradación del medio ambiente, también aumenta el riesgo de sufrir afecciones de salud mental.

Los riesgos pueden manifestarse en todas las etapas de la vida, pero los que ocurren durante los períodos sensibles del desarrollo, especialmente en la primera infancia, son particularmente perjudiciales. Por ejemplo, se sabe que la crianza severa y los castigos físicos perjudican la salud infantil y que el acoso escolar es un importante factor de riesgo de las afecciones de salud mental.

La capacidad para superar las adversidades se basa en una combinación de distintos factores de protección; ni los factores de estrés ambientales ni los individuales por sí solos llevan necesariamente a sufrir problemas de salud mental. Las personas en sus primeras etapas de la vida que afrontan con éxito la adversidad suelen tener una resistencia biológica y relaciones estables y de apoyo con la familia, los amigos y los adultos de su entorno, lo que da lugar a una combinación de factores de protección que favorecen el bienestar.

Hay que alejarse de las personas que tienen una enfermedad mental porque son violentos

Realidad

Prácticamente todos los estudios demuestran que las personas con trastornos mentales no son más violentas que cualquier otra persona, si asumimos que no abusan del alcohol ni de las drogas y que reciben un tratamiento. Con frecuencia, las personas con trastornos mentales son víctimas de la violencia, los estigmas y la discriminación.

Explicación Técnica

La violencia en la sociedad es un fenómeno multidimensional y de etiología compleja.

En relación con la salud mental, la violencia se asocia más a diagnósticos de trastornos relacionados con tóxicos o trastornos de personalidad que a la enfermedad mental grave.

Se calcula que la patología mental grave podría estar implicada en solo un 5% de la violencia que se sufre como sociedad. Esto supone un riesgo aumentado en estas personas, pero una proporción global muy baja.

La violencia que ejercen contra ellos mismos resulta mucho más relevante, con tasas elevadas de autolesiones e intento suicida.

Eso no impide que exista una estrecha relación en el imaginario colectivo entre violencia y trastorno mental. Lo que, dicho sea de paso, alimenta actitudes sociales negativas que conforman el estigma en salud mental. Esto incrementa los estereotipos y los prejuicios y genera discriminación, e incluso auto estigma.

la violencia en el contexto de enfermedad mental grave implica solo a una minoría de las personas que la padecen. Lo peor del asunto es que con el estigma se contribuye al aislamiento social y a la marginalidad, dos factores de riesgo de violencia.

Una mala crianza es la culpable de una enfermedad mental.

Realidad

La crianza de los hijos no tiene la culpa del diagnóstico de una enfermedad mental.

Explicación Técnica

Si bien es cierto, el entorno en el hogar de un niño y las relaciones con sus padres pueden empeorar una enfermedad mental, este no es lo que causan el trastorno. Se considera que enfermedades como la ansiedad, depresión, autismo y los trastornos del aprendizaje tienen causas biológicas.

Con frecuencia las enfermedades mentales son hereditarias, pero como mismo ocurre con muchos padecimientos físicos, esto es impredecible. Es un motivo para estar alerta sobre síntomas potenciales, igual que hacemos al tener en cuenta si alguien de la familia tiene cáncer o hipertensión.

De mejor modo visto, la crianza de los hijos es el elemento primordial en cuanto a factor de protección, pues juega un papel esencial al brindar un apoyo y cuidado que son cruciales en la recuperación de su hijo.

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